Un buen proceso de compostaje genera las condiciones óptimas para el desarrollo de la vida microbiana en los desechos vegetales. Si estos residuos son variados
y están en buen estado y bien manejados, gusanos e insectos ayudarán a los hongos, enzimas y bacterias. Además, estos pequeños seres, tal como todos los seres vivientes, necesitan aire, agua y alimento para vivir. Si realizas el proceso
de compostaje adecuadamente, ellos convertirán todos los residuos de tu jardín
y de tu cocina en compost más rápidamente.
Aire
Los microbios que hacen el compost son aeróbicos, es decir que no pueden hacer bien su trabajo si no tienen aire. Sin aire, los microbios anaeróbicos se tomarán los residuos, y aunque también descomponen todo, lo hacen más lentamente y generan un olor putrefacto. Por esta razón es importante revolver los residuos regularmente, para integrarles oxígeno, evitando que se compacten demasiado.
Algunos ingredientes del compost, como el pasto recién cortado o los restos de fruta y vegetales frescos, tienen mucha agua y se aplastan fácilmente creando capas densas donde no puede entrar el oxígeno. Otros ingredientes, como la paja o pasto seco, las hojas secas o el aserrín*, ayudarán mucho a mantener aireado
el centro del contenedor. Para asegurarte de que tienes la aireación necesaria, mezcla los ingredientes frescos o húmedos con otros más secos.
* no usar aserrín de pinos, ni de ecualiptus, ni de aromos, ni de maderas tratadas.
Agua
Idealmente, tus residuos deben estar tan húmedos como una esponja estrujada, pero si tomas un puñado y lo aprietas no debe escurrir agua. Esto quiere decir
que cada partícula estará rodeada de humedad, permitiendo a los microorganismos reproducirse fácilmente.
Si está más seco que esto, el proceso será más lento
e incluso podría detenerse.
Si está muy mojado, los ingredientes empapados se compactarán e impedirán la circulación del aire
en el interior, haciendo el proceso lento y con mal olor.
En climas calurosos, es necesario agregar agua de vez en cuando, pero siempre en pequeñas cantidades y ojalá rociando y no chorreando.
A grandes rasgos, hay dos tipos de alimentos que los microbios necesitan:
Los “café”, son materiales secos y material vegetal muerto, como paja, hojas
o podas secas, pasto seco, aserrín. Son materiales ricos en carbono y energía para los microbios del compost.
“Verde” es todo material vegetal fresco, como hojas verdes y pasto recién cortado, restos
de fruta y verdura, café, bolsitas de té, etc. Los materiales Verdes son ricos en nitrógeno,
un elemento vital en los aminoácidos y las proteínas, y en general escaso en el suelo. Los materiales verdes pueden considerarse como una fuente de proteínas para la multiplicación de los microbios del compost.
Los Cafés tienden a ser más voluminosos y permiten una buena aireación. Los Verdes, en cambio, son muy húmedos y promueven la humedad de la pila de residuos. Con una buena combinación de Cafés y Verdes se obtiene el balance nutricional perfecto para el compost, manteniendo los niveles de aireación y humedad necesarios en la pila.
Esta es una explicación sencilla para entender cómo funciona el proceso de compostaje.
Si quieres una explicación más profunda y científica, ve este sitio
(en inglés) http://www.composterconnection.com/site/science
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